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Mónica Laneri

-1971-

Es poeta, escritora, periodista y actriz. Cuenta con seis poemarios publicados: Versos horizontales, 2001; Eras Dios y te hice hombre (versos de una Magdalena desnuda), 2003; Versos para un hombre ocupado, 2004, Razón psiquiátrica, 2016; Divague Interruptus, 2017 (Mención de Honor Premio Roque Gaona 2017); y Tumbas que cantan, 2018. Actualmente se encuentra en preparación el poemario Fantasma de hospital. Es autora del blog “Un grafiti más en la pared”, donde experimenta la escritura en línea. Sus creaciones forman parte de antologías y revistas literarias nacionales y extranjeras. Integra el colectivo poético Ombligo Lírico, que apunta a la promoción de diferentes voces en espacios alternativos y a la organización de Ombligo Lírico, Festival de Poesía de Asunción, que tuvo su primera edición en 2018. es coordinadora de World Poetry Movement en Paraguay.

Esta es una muestra de sus poemas:

Víspera de Primavera

Exterior. Noche.
Re-acostumbrándonos al hogar.

Te decía que estuve esperando la Primavera
como si existiese algún motivo-
Creo que últimamente me regocija pensar
en el paso del tiempo-
como si él y yo nos hubiésemos retado a duelo
y le estuviera ganando-
Hace días que observo un poco obsesiva
las ramas de los árboles
buscando los maravillosos cambios
que a diario se producen-
Comencé a sentirme fascinada
en ese punto en el que nace y muere
al mismo tiempo cada hoja-
Muere ese ropaje mustio de invierno-
como dejándose caer de a poco
con más arte que des-gracia
Es una hermosa- privilegiada muerte-
aferrada a todo lo que ama más-
Y nace la misma hoja- avasallando-
reencarnada en su propio ser-
en su ser-distinto
subiendo al cielo-
indiferente a su propio yo
que cae y muere-
indiferente a su propia ofrenda
y sacrificio-
Tal vez creo
que nos está pasando aquello-
que somos fantasmas
de esas hojas
aferradas a ese árbol
y me alegro-
ya está acabando
el sacrificio-
Tal vez creo
que nos estamos muriendo-
que nos estamos naciendo
y que ya llegó la hora-
Podemos detener el día- el tiempo-
la insoportable densidad del ser-
del ser-nosotros...del ser-aquellos-
y pensar...pensar-
que todavía nosotros y aquellos-
que todavía nos-estamos a tiempo-

Normalidad

Es sábado de madrugada-
Últimamente se me hace
tan difícil calificarlo todo-
La normalidad-
Hasta lo más extraño
con los días puede
transformarse en normal-
Yo- por ejemplo-
adolezco de mil normalidades-
y aunque me dis-gusten-
me consta que son incurables-
Hace un par de meses
que compartimos el cuarto-
desde que deseo sentir que respira-
desde que sé que no sabe pedir ayuda-
desde que sé que prefiere morirse
a molestar al mundo-
Y esta madrugada
el reloj parado en la pared
se hace metáfora de la vida-
Hacemos cualquier cosa
menos dormir- menos vivir-
La vida nos maneja como quiere-
nos cambia el escenario-
se ríe- triste-mente
La vida nos hace
sus juguetes
y jugamos-
claro que jugamos-
No vamos a rendirnos-
así que peleamos por la normalidad-
esa meca de las cosas comunes-
pero es imposible negar-lo
todo se volvió tan extraño-
Ahora-
esta forma loca de no morirse
es la cotidiana-
Aquí estamos-
peleando a la cama-
a la cama que quiere tragarnos-
a la cama que nos descorazona-
al mundo que gira indiferente-
Somos juguetes rebeldes
des-velando esta madrugada-
Observamos al reloj sin marcha-
tenemos miedo-
que no decida marcharse
sin nosotras-

Sobre Marx en marzo

Él quisiera verla
observando a Marx
algún día de marzo.
Decir Marx en marzo
tendría -entonces-
otro significado.
Marx en diciembre,
enero o febrero,
nunca sería
como Marx en marzo.
Luego ella
le hablaría a él
               sobre Marx en marzo 
y su boca sería un nido
de “emes”,
tantas “emes”
transformadas
en un gemido largo.
Si Marx en marzo
viera un marsupial,
y luego hablase
con Máximo Gorki
analizando
el máximo común divisor
del capitalismo,
para luego viajar
en el tiempo y buscarse
una Big Mac en Mc Donalds
pensando en Mac
y en buscar a Mac-ondo.
Ya de regreso
pasara por el cine
para disfrutar
de una tarde de Matrix.
Entonces Marx
exclamaría
que le ocurren
cosas muy extrañas
a todo un Marx
en marzo.
Y no sabría
que esas “emes”
en marzo
convierten
en fuego
la boca de ella
y en fuego
los ojos de él
y que juntos
se consumen,
que ella
siempre se encendió
hablando de Marx
y él siempre
se encendió
observando.
Es por eso
-Karl-
que él desearía
como único capital
para ella
la dicha de observar
                                        a Marx algún día                                                                                              
de marzo.

De Tumbas que cantan, 2018

Abrazo-sapiens de domingo

Yo no sé quién
habrá inventado el abrazo-
Lo imagino intentando atrapar
sombras o fantasmas en alguna caverna-
hasta comprender que no es posible
estrechar el vacío-
Entonces el abrazo-sapiens
arroja sus brazos en otros brazos-
descubre la maravillosa física
de los cuerpos- protones y electrones
en ritual de apareamiento-
En las cavernas del ahora-
el abrazo-sapiens posmoderno
duerme el aburrido domingo
de las urbes-
preámbulo de maletines-
horarios y oficinas-
estática sin chispas ni corrientes-
La rutina-
Pero no todo está perdido-
cuando despierta
en medio de la noche-
sin saberlo evoca
a su lejano abuelo sabio-
suspira el mismo suspiro
en la mirada
y girando en la cama observa
los sueños de su compañera-
el amor lo arrebata-
Entonces la estrecha-
la abraza y se divaga-
Aún en sueños-
ella lo ama con su tacto-
con su instinto- con sus manos-
Al abrazo-sapiens- la felicidad
lo emborracha- lo pierde-
como si en su mañana
no existiera un lunes-

De Tumbas que cantan, 2018

Nube errante

Todo sigue aquí:
el patio con sus mangos-
la terraza y las estrellas-
la calle-cita empedrada-
luna y poesía-
el murallón de graffitis des-pintados-
la gama de lapachos adornando la vereda-
Todo sigue aquí:
este afán de versos- este sueño loco
-existencial insomnio-
garabatearse el alma a cuenta-gotas-
gotearse garabatos al insomnio-
insomniar-se el alma de existencia-
Sé que podrías volver sobre tus pasos
y observarlo todo con viejos-nuevos-ojos
y pasarte nuestros tiempos como una película-
Sepiar-nos- que te lluevan nuestras vidas-
ese gris-documental que tanto asusta
y hace más serias las historias-
No somos de documental- no- no lo somos-
Sé que podrías venir y re-pasarte
la ingenuidad maligna de las noches
amenazadas por tanta madrugada de mercado-
¿recordás?
y el traqueteo de carretas llamándote-
mi cenicienta de barrio-
El barrio- Siempre me gustó ser del barrio-
Sí- somos del barrio-
Allí bajo la luna- ¿recordás lo que decíamos?
Era pura melancolía anticipada-
destrozar de sueños-realidades-
nada estaba hecho y aún se podía sembrar
una canción en el silencio-
Sí- somos una canción y un silencio
y los dos retándole al destino
que se animara a buscarnos-
si estábamos escribiendo
el guión de nuestras vidas-
sí- nuestras jodidas vidas-
Y todo sigue aquí- inclusive yo-
entonces-no-la-misma-
No- la misma-
Y vos- mi nube errante-
dis-conforme- prisionera-
Tu vocación-mi vida-
varada en la calle de siempre-
No- Calla el amor y al amor olvida-
Imaginate- nube errante-
que sólo somos dos y que tal vez
se nos acabe el mundo poco a poco
y que si lo quisieras-
tal vez un día- nube errante-
sí- podrías venir y atrevernos-
Entonces sí-
sí- nube errante-
todo seguiría-
todo aquí-